Casi siempre se pulen y se barnizan, y vuelven a ser transparentes. Solo hay que cambiarlos si están rotos, tienen humedad dentro o están dañados por dentro. Restaurarlos cuesta bastante menos que poner faros nuevos.
¿Por qué se ponen amarillos los faros?
El plástico de los faros lleva una capa que lo protege del sol. Con los años, el sol y la suciedad la gastan y el faro se vuelve amarillo u opaco.
¿Por qué conviene arreglarlos?
Un faro opaco alumbra menos y deslumbra más a los demás. Además, el coche se ve más viejo de lo que es.
¿Cómo se restauran?
Se lija y se pule el plástico hasta quitar la capa gastada, y después se barniza para protegerlo del sol otra vez.
Preguntas frecuentes
¿Sirven los kits caseros?
Pueden mejorar algo, pero si no se barniza después, el faro vuelve a ponerse amarillo pronto.
¿Cuándo hay que cambiarlo sí o sí?
Si está roto, tiene agua o humedad dentro, o el reflector está dañado.